EL PERIODISTA NITO JAIME LO VIVÓ EN CARNE PROPIA Y CUENTA CON DETALLES LO QUE OCURRIÓ AQUELLA TARDE. ESTREMECEDOR RELATO

El Periodista Miguel “Nito” Jaime  recordó el temporal más grande en la Historia de Isla Verde, el tornado del 13 de enero de 1976. A 42 años del fenómeno meteorológico que devastó la vecina localidad citamos su relato:

EL TORNADO EN CARNE PROPIA

“Aquel 13 de enero de 1976 no fue un dia mas para mi familia.
Yo tenia 11 años y recuerdo patente lo ocurrido, ese martes 13 estaba agobiante, raro, de esos días en que el calor sofoca a las personas, en una época donde no había satélites que seguían el clima minuto a minuto ni pronósticos inmediatos como ahora.
Lo único que se deseaba en días asi era que cambie el viento al sur y lluvia y “refresque”.
Aquel martes 13 no fue un dia mas, yo había estado a la mañana en la pileta y estaba cansado por lo tanto quería dormir un rato la siesta porque todas las tardes acompañaba a mis papas a la carnicería que teniamos.
Recuerdo a mi viejo insistirme en que vaya con ellos y mi hermana y no me quede en casa solo porque estaba “feo”, ellos eran gente de campo y algo sabían sobre el clima.
Les hice caso y tipo 4 de la tarde partimos todos a la carnicería “El Torito” en calle 9 de Julio en el edificio que le alquilábamos a los Schillacci.
Al rato llega la tormenta del oeste y se pone todo negro.
Comienza a soplar un viento nunca visto antes y cerramos la puerta y la ventana y ahí comenzó todo. 
El ruido con ese “silbido” del viento es inexplicable y vi a mis viejos asustados.
En un momento mi viejo abrió un poquito la ventana que daba al norte y se veian volar chapas y un sinfín de cosas. Fue interminable era como si el infierno mismo se daba cita allí.
Despues que aminoro el viento, la lluvia, fuerte, copiosa, lo primero que hicimos fue asomarnos y el panorama no podía ser peor, la cuadra parecía otra, nosotros teníamos un Plymouth negro que el viento lo había levantado como una pluma y lo había depositado en la vereda del vecino obstruyéndole la puerta.
Despues de cierta calma pero bajo la lluvia mis viejos fueron hasta la casa en calle Libano (yo y mi hermanita nos quedamos de un vecino de la carniceria).
El tornado había destrozado el barrio (fue el lugar mas afectado). Estaba irreconocible.
El techo ya no estaba, era de esos techos de chapa con ladrillos, alfajías y tirantes. Era una linda casa.
Muchos ladrillos habían caído y la lluvia lo cubrió todo.
Sobre mi cama había un bloque de ladrillos (yo hubiera estado allí si mi viejo no me obligaba a ir con ellos).
Entre la desesperación y bajo la lluvia alcanzaron a sacar cosas como la escritura de la casa, algunas cosas de valor etc.
El agua destruyo todo, ropa, muebles, fotos, recuerdos…. Todo.
Al otro dia vinieron a ese Isla Verde devastado familiares Maternos y Paternos con un camioncito y rescataron algunas cosas que llevaron al garaje de mi abuelo.
Mis padres se fueron a vivir a la casa de mis abuelos y yo me fui por un par de meses a la casa de mi otra abuela a Monte Maiz.
Las chapas del techo jamas las encontramos, ni una.
Alli en segundos nos borro años de sacrificio y a empezar de nuevo.
Llevo muchos meses la reconstrucción y en lo personal me dejo esos dos meses lejos de mi familia, el ruido del viento y el olor a humedad, ese olor que queda cuando se moja todo y es imposible sacarlo.
Teniamos un loro barranquero que se llamaba “perico” y lo encontró mi vieja a los tres días dentro de la jaula toda aplastada y entre los escombros pero vivo, el perico fue el único testigo de la desgracia de casa.
Hoy sigo viviendo en el mismo lugar y cuando viene tormenta (aunque esa vieja situación esta superada) alguna angustia interna me vuelve.
Cuando se habla de tornados los de Isla Verde sabemos de que se trata, y yo ni te cuento”.


NITO.

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