DE LA MISMA PARTICIPÓ EL CARDIÓLOGO LUCAS GERBAUDO QUIEN ATIENDE EN MONTE MAÍZ. EN EL HOSPITAL Y EN EL CENTRO DE SALUD DEL DR. BETTIOL

La estenosis aórtica severa es la afectación de válvula cardíaca más frecuente y su prevalencia aumentó como consecuencia del incremento de esperanza de vida de la población. Afecta aproximadamente al 7% de los pacientes de más de 80 años.

 

Se produce por una degeneración progresiva de la válvula aórtica que a través de los años se va estrechando hasta no permitir su apertura efectiva generando así síntomas como falta de aire, dolor de pecho y desmayos. En este punto es necesario cambiar la válvula por una prótesis para permitir al corazón funcionar con normalidad.

 

 Clásicamente, el tratamiento consistía en el recambio valvular a corazón a cielo abierto, lo cual presentaba sus limitaciones en pacientes de edad avanzada dado el alto riesgo quirúrgico.

 

Pero en el año 2002, el doctor Alan Cribier, de Francia, implantó la primera prótesis aórtica transcutánea en un paciente que no era candidato a cirugía, un procedimiento mínimamente invasivo. Desde entonces se han implantado en todo el mundo más de 100.000 prótesis con muy buenos resultados clínicos.

 

Por primera vez se realizó un implante transcateter de válvula aórtica percutánea (TAVI, por sus siglas en ingles) en el Servicio de Hemodinamia y Cardiología Intervencionista de la Clínica Regional del Este de nuestra ciudad (San Francisco, Córdoba), a cargo del doctor Sebastián Carrizo (MP-31.297).

 

El paciente, Ángel Paveglio, de 82 años, padecía de estenosis aórtica severa sintomática, y había requerido de internaciones en la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) por descompensación cardíaca en el los últimos meses.

La operación y equipo

El procedimiento se realizó a través de una incisión en la ingle derecha, a través de la arteria femoral, con anestesia local, y no presentó complicaciones durante el mismo. El paciente permaneció internado en Terapia un día y fue dado de alta de la clínica a las 72 horas. Quince días más tarde se le retiraron los puntos de la pierna y fue dado de alta definitivamente.

 

 Contó con el apoyo de los Servicios de Hemodinamia y Cirugía Cardíaca del Sanatorio del Salvador de Córdoba. El equipo contó con la intervención de los doctores hemodinamistas Marcos de la Vega, Lucas Gerbaudo, Sebastián Carrizo, el cirujano cardiovascular Bernardo Pasteris, el médico anestesista Alejandro Druetta, la instrumentadora Valeria Luna y las licenciadas en Enfermería, Maira Ludueña y Gisela Pomiro.

"El implante de válvula aórtico percutáneo se considera una revolución de la cardiología intervencionista de las últimas dos décadas, y su avance continuo permite que cada vez las válvulas sean más pequeñas, disminuyendo los riesgos en el sitio quirúrgico y facilitando su implante".

 

 

El diagnóstico inicial fue realizado por el doctor Horacio Paolasso y los controles ecográficos post-implantes fueron realizados por el médico Jorge Paolasso.

Un procedimiento poco invasivo

 ¿En qué consiste el Tavi?. El médico hemodinamista, Sebastián Carrizo explicó que el procedimiento "consiste en acceder a través de la arteria femoral con un introductor relativamente grueso 14 French (4,6 mm), por lo que el cirujano realiza una incisión de 3-4 centímetros y expone la arteria femoral".

 

"Desde allí los hemodinamistas acceden al corazón, predilatan la válvula previamente con balones dedicados a tal fin, y finalmente, colocan la válvula, que en este caso fue una Corevalve Evolut de la marca Medtronic", explicó el médico.

 

Carrizo agregó que para finalizar, "el cirujano sutura la arteria y el sitio quirúrgico. Al momento del implante la válvula ya comienza a funcionar, y no requiere de cuidados posteriores. El sitio quirúrgico en la ingle, si requiere de reposo relativo para evitar hematomas en la región".

 

 Es un procedimiento que tiene muy buenos resultados destacó el médico. "El estudio Partner B, demostró que la prótesis mejora significativamente la sobrevida de los pacientes sometidos al implante, respecto de los que se decide solo tratamiento médico. Y el estudio Partner A, demostró que incluso para pacientes de alto riesgo quirúrgico podría ser más beneficioso que la cirugía", recordó.

 

 

 

 

 

¿Cómo es la prótesis?

 La prótesis implantada consiste en un stent metálico de una aleación llamada nitinol, el cual se expande con el calor del cuerpo. Sobre el cual va montada la válvula de pericardio porcino.

 

"El stent se introduce a través de un dispositivo dedicado a tal fin, plegado (4 mm de diámetro), y una vez traspasada la válvula, se libera y se despliega a su máximo diámetro (23-34 mm) y comienza a funcionar", detalló Carrizo.

 

 Resaltó que el implante de válvula aórtico percutáneo "se considera una revolución de la cardiología intervencionista de las últimas dos décadas, y su avance continuo permite que cada vez las válvulas sean más pequeñas, disminuyendo los riesgos en el sitio quirúrgico y facilitando su implante".

 

"Dado su alto costo, para ser candidato al implante de un TAVI se requiere tener un rechazo por escrito del cirujano cardiovascular, por el alto riesgo quirúrgico y ser evaluado en junta médica por un heart team (equipo cardíaco), que consiste en un cardiólogo clínico, un cardiólogo intervencionista (hemodinamista) y un cirujano cardiovascular. Esta práctica es igual en todo el mundo", finalizó.

 

FUENTE: lavozdesanjusto.com.ar

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