ÉL HOMBRE VIVE EN B° MONTERREY Y DENUNCIA AGRESIONES Y AMENAZAS. LA FAMILIA DICE QUE EL AGRESOR ES ÉL

Un vecino de B° Monterrey, Alberto Yadanza, denunció públicamente una agresión física en la puerta de su casa, ubicada en calle Santiago del Estero entre Avenida Juan D. Perón y Chaco, y amenazas por parte de un joven, su madre y un hermano.

En Radiolínea expresó: “La mujer tienen muy malos antecedentes y está juntada con alguien de Monte Maíz que es no vidente y es de apellido Villarreal. Ella tiene dos hijos y yo le daba alojamiento a uno de ellos porque me daba lástima. Él cortaba pasto en casas de familia con el “Bocha” González; últimamente este pibe caía mamado acá y me traía problemas. Y yo no quiero problemas. Él dijo que se había dejado unas cosas acá y que yo no se las quiero devolver. Vino acá y me agredió; fue a la Policía y la trajo acá a mi casa diciendo que yo le había robado los botines y un dinero. Yo expuse el tema en la Policía pero ellos solo me dijeron que no metiera más a esa gente en mi casa. Pero no me tomaron la denuncia. Pasa que este “pendejito” juega al fútbol ahí en Lambert, se llama Lázaro Sánchez, y juega en la “segunda”, y el problema con él se va a tener que resolver en la Justicia. No puede ser que uno esté en la casa y venga alguien y le tire un ladrillazo y le rompan la pared. Además me pegó en la pierna y casi produce daños en una chata que es de un muchacho que trabaja al frente de mi casa. Además me gritaban: “Brujo”, me puteaban y me amenazaban; cosa que hace gente de baja categoría. Ahora están viviendo en Mataco (Colonia Barge) y parece que el dueño de casa no sabe qué clase de gente metió ahí adentro. Y el problema pasó a mayores porque siguen molestando. Pasan de noche y me tiran cascotes que pegan en la ventana, en la puerta o en la pared. La bronca comenzó porque ellos compraron mercadería a nombre mío y no la pagaron. Entonces yo le dije que cuando me traigan la plata yo les devuelvo la ropa que quedó acá. Sacaron al fiado por más de $2.000. Y esa deuda quedó a nombre mío; la plata apenas me alcanza para mí no voy a andar pagando deudas de ellos. Yo hago público este problema porque no quiero que me molesten más. Me amenazan y me mandan mensajes de todo tipo”, explicó.

Yadanza contó que esta familia vino hace seis o siete años de Buenos Aires, que la mujer andaba en la droga y que tuvo los hijos tirados durante mucho tiempo. Además aseguró que serían “rateros” porque en un domicilio habían roto un caño para robar agua: “la gente tiene que saber qué clase de gente es esta. La mujer es una tarada, una desquiciada; una enferma mental es”, dijo.

La Otra Campana:

En tanto, Lázaro y su madre, Mariela Valenzuela, se presentaron en Radiolínea para exponer su punto de vista sobre el tema. Mariela aclaró que tuvo problemas con drogas pero que hace más de cinco años que está curada. Dice que tiene cinco hijos y que los cuida muy bien y asegura que quien insistió para alojarlos a ellos fue el Sr. Yadanza. Además  niegan haber sido los agresores de este hombre.

El joven Lázaro Sánchez dijo: “Yo primero estaba con ella (refiriéndose a su Madre) en Mataco y él siempre me rogaba que yo me fuera a su casa. Como a mí se me complicaba con el fútbol para ir y venir me vine a su casa. Vine a probar para ver qué tal era él. Como él vive solo yo le iba a hacer compañía. Me dijo que podía entrar y salir cuando yo quisiera. Él dijo que me daba la comida y eso es mentira porque yo me pagaba mi comida porque yo trabajo. El fin de semana largo yo salí con mis amigos aprovechando el feriado. Porque como yo juego al fútbol no salgo casi nunca. Me quedé a dormir en la casa de un amigo y al otro día cuando volví a la casa le golpeo la puerta me empezó a gritar. Los problemas ya venían desde antes; yo ya le había avisado a mi mamá que me quería ir de ahí. Debido a los gritos yo agarré mis cosas y me fui pero me olvidé los botines y $800 que yo tenía. Me volví a buscar eso y me dijo que no me lo iba a dar hasta que mi mamá no le pagara una plata que le debía y yo de eso no sabía nada. Y yo no lo agredí a él. En realidad él me quiso pegar a mí cuando le reclamé mis cosas”, aseguró.

Por su parte la mujer, Mariela Valenzuela, aclaró: “Él (Yadanza) me ayudaba porque él quería. Iba de Maurino y compraba fideos para mí pero porque él quería. Yo nunca le pedí nada. Además él dice que yo sacaba fiado ahí y es mentira. Yo nunca fui a hablar para que me dieran fiado. Él quería que yo y mi otro hijo, Milton, también nos vayamos a vivir con él. Mi otro hijo no quiso y yo tampoco. Lázaro decidió que sí, y fue. El que lo conoció fue Milton a él. Le barría, le cortaba algunas ramas y así lo conocimos. Él empezó a ir a mi casa; iba a las once de la noche diciendo que quería tomar mates. No hace ni tres meses que lo conozco; pero él quería que mis dos hijos se fueran a vivir con él. Era una obsesión que él tenía con ellos. Él había estado el sábado en el cumpleaños de mi hija y este lío se armó todo el lunes. Pero él nos quiso pegar a nosotros. Nos quiso pegar con una cadena, con un candado que él tiene. Y nosotros fuimos a la Policía para avisar de esta situación y además yo hice la denuncia”, explicó.

Según contó la mujer, Lázaro se dio cuenta de que algo raro le insinuaba: “Él le quería tocar el pecho y ahí él (por Lázaro) se empezó a enojar. Le empezó a contestar mal, le dijo que se iba a ir y parece que este “Beto” (como le dicen a Yadanza) se enojó. Porque lo quería tener a toda costa a Lázaro; y él tiene todos los mensajes que le mandaba”, dijo Mariela. Además expresó: “Y no es verdad que mis hijos están tirados. Yo tengo seis hijos de los cuales cinco están conmigo y si me tengo que ir a vivir debajo de un puente mis hijos van a ir conmigo. Y no están muertos de hambre como él dice porque yo me rompo el lomo haciendo empanadas y pastelitos para vender y para darle de comer a mis hijos”, concluyó.

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