INTERÉS GENERAL
13 de enero de 2026
HACE 50 AÑOS ISLA VERDE SUFRIÓ UN TORNADO DEVASTADOR

ASÍ LO NARRÓ EN SUS REDES SOCIALES EL PERIODISTA NITO JAIME HACE ALGUNOS AÑOS ATRÁS
* El 13 de enero de 1976, Isla Verde fue golpeada por un tornado, el evento meteorológico más grande en su historia.
* Miguel “Nito” Jaime, periodista de esa localidad, entonces de 11 años, narra su experiencia aterradora en la carnicería familiar, sintiendo el poder destructivo del viento y el ruido inexplicable.
* La casa familiar quedó completamente destrozada, perdiendo techo, muebles y recuerdos. El narrador estuvo a punto de estar en su habitación en el momento del impacto.
* La comunidad sufrió una devastación generalizada, obligando a las familias a empezar de nuevo y dejando secuelas emocionales y físicas.
* A 42 años del suceso, el recuerdo del tornado aún genera angustia, y los habitantes de Isla Verde comprenden la magnitud de tales desastres.
Se cumplen 50 años del devastador tornado que azotó Isla Verde el martes 13 de enero de 1976, un evento meteorológico que marcó un antes y un después en la historia de la localidad. El periodista Miguel “Nito” Jaime, quien entonces tenía 11 años, compartió su conmovedora experiencia personal y el impacto duradero de aquel día.
El Día que el Viento lo Cambió Todo
Hace algunos años Nito Jaime, periodista de la vecina localidad de Isla Verde, relató la atmósfera opresiva y extraña que precedió al tornado, un contraste con la falta de pronósticos meteorológicos avanzados de la época. La intuición de sus padres, gente de campo, fue clave. La familia se encontraba en su carnicería "El Torito" cuando la tormenta llegó con una furia inusitada desde el oeste, desatando un viento sin precedentes y un ruido silbante y aterrador.
El periodista describió cómo el viento arreció, obligando a cerrar el local. Desde adentro, presenciaron la furia del tornado que levantaba y arrojaba objetos con una facilidad pasmosa. Al cesar el viento y la lluvia torrencial, el panorama era desolador: la calle irreconocible y el coche familiar, un Plymouth negro, depositado en la vereda del vecino. La casa familiar, una construcción sólida, había sido completamente demolida. Jaime reflexionó sobre la milagrosa salvación de no haber estado en su habitación en el momento del colapso, gracias a su padre.
Devastación y Reconstrucción
La devastación fue total, arrasando con años de esfuerzo, pertenencias, muebles, ropa, fotos y recuerdos. La familia tuvo que ser rescatada y reubicada temporalmente. La reconstrucción fue un proceso largo y doloroso, que para Jaime significó meses de separación familiar y la persistencia de recuerdos sensoriales como el ruido del viento y el olor a humedad. A pesar del tiempo transcurrido, el recuerdo del tornado aún genera angustia interna, y los habitantes de Isla Verde comprenden la verdadera dimensión de un desastre de esta magnitud.











