INTERÉS GENERAL
24 de abril de 2026
PRESENCIA PARA FORTALECER VÍNCULOS
LAS PINTADAS CON AMENAZAS EN LAS ESCUELAS DESDE EL PUNTO DE VISTA DE UNA NEUROEDUCADORA
Lorena Bottero, docente y neuroeducadora de Inriville, analizó en MIRA FM 106.3 la reciente ola de amenazas de violencia en instituciones educativas de la región. Advirtió sobre la falta de comunicación familiar y la necesidad de "adultos presentes" ante una realidad que desborda el sistema escolar.
En los últimos días, la comunidad regional se vio conmocionada por una serie de amenazas de tiroteos en establecimientos escolares. Ante este escenario, la docente y especialista en neuroeducación, Lorena Bottero, brindó una mirada reflexiva y profesional para intentar comprender qué hay detrás de estas conductas juveniles que encienden las alarmas de seguridad y educación.
Un llamado de atención desesperado
Para Bottero, estas amenazas no deben leerse de forma aislada, sino como una manifestación de malestar. "Esto es un síntoma de algo mucho más profundo que nos está pasando como sociedad", afirmó. Desde su perspectiva como neuroeducadora, estas acciones suelen ser "pedidos de ayuda" de adolescentes que no encuentran otros canales para expresar su angustia o frustración.
"No es solo el mensaje en una pared; es un joven que no se siente escuchado, que siente que no pertenece o que está sufriendo y no sabe cómo ponerlo en palabras", explicó la profesional de Inriville.
El rol de la familia y los "adultos referentes"
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue la responsabilidad de los adultos. Bottero enfatizó que la escuela no puede ser el único lugar de contención. "Necesitamos adultos presentes, no solo físicamente, sino emocionalmente. Muchas veces los chicos están solos frente a las pantallas, consumiendo contenidos que no pueden procesar sin una guía".
La especialista señaló que el vacío comunicacional en el hogar suele llenarse con estas conductas disruptivas. Instó a los padres a recuperar el diálogo cotidiano y a estar atentos a los cambios de comportamiento, el aislamiento o las señales de hostigamiento (bullying) que pueden ser el caldo de cultivo de estas amenazas.
Educar las emociones
Como defensora de la neuroeducación, Lorena Bottero remarcó la importancia de trabajar la educación emocional desde edades tempranas. "Si no enseñamos a los niños a identificar y gestionar lo que sienten, llegamos a la adolescencia con una 'olla a presión' que explota de estas formas", advirtió.
Finalmente, llamó a evitar el pánico pero a no subestimar la situación. La clave, según la docente, reside en la articulación entre escuela, familia y estado para reconstruir los vínculos de confianza y brindar a los jóvenes un propósito y un sentido de pertenencia que los aleje de la violencia.
