SALUD
23 de julio de 2026
AUMENTO DEL CONSUMO DE FÁRMACOS PARA DORMIR
EL DR, GUSTAVO CALZOLARI ADVIERTE SOBRE LOS RIESGOS Y APELA A MEJORAR LOS HÁBITOS DE VIDA
En diálogo con FM La Medialuna de Justiniano Posse, el médico psiquiatra analizó la problemática del insomnio y el uso extendido de psicofármacos. Aseguró que el problema no es solo biológico, sino cultural y social, y remarcó la importancia de priorizar la higiene del sueño antes de recurrir al consumo crónico de medicamentos.
En los últimos años se ha registrado un vertiginoso aumento en el consumo de pastillas y psicofármacos para conciliar el sueño. Ante este escenario, el reconocido médico psiquiatra Dr. Gustavo Calzolari analizó la problemática durante una entrevista en FM La Medialuna, advirtiendo que esta situación refleja un problema de fondo asociado a la ansiedad, el estrés crónico y los hábitos de vida de la sociedad actual.
Un problema cultural y de hiperactivación
El especialista explicó que el aumento en los trastornos del sueño responde a un cambio en nuestra relación con el ritmo natural de la vida.
"La cultura es lo que hacemos con la naturaleza. Cuando nos alejamos de lo naturalmente sano con nuestros cambios de hábitos, generamos un trastorno en la parte más profunda del aparato neuropsíquico", sostuvo el Dr. Calzolari.
El profesional diferenció un episodio puntual de falta de sueño de un verdadero cuadro de insomnio. Para que se considere insomnio clínico, la persona debe experimentar dificultades para dormir al menos tres días a la semana durante un período superior a tres semanas, impactando negativamente en su calidad de vida cotidiana.
Asimismo, relacionó esta alteración con el ritmo acelerado y las constantes situaciones de amenaza o incertidumbre a las que está expuesta la población: "Ningún animal en la naturaleza duerme profundamente si se siente amenazado. El ser humano amenazado duerme con un ojo abierto y la alarma prendida, con hiperreactividad a los ruidos y a los cambios de entorno".
Pantallas, sobreexposición y estadísticas en Argentina
Entre los factores que más agravan este panorama, Calzolari destacó la sobreexposición a las pantallas (celulares, computadoras y televisores) antes de ir a descansar, no solo por la estimulación lumínica que interfiere con la hormona de la melatonina, sino por la carga emocional y ansiogénica de los contenidos que se consumen antes de apagar las luces.
En el contexto nacional, el médico citó estudios de instituciones como la UBA, el Instituto Fleni y la Fundación Favaloro, indicando que cerca del 75% de la población argentina padece algún tipo de trastorno del sueño, y que un 40% sufre directamente de insomnio. Esta falta de descanso reparador repercute negativamente en la salud metabólica, inmunológica y cognitiva, incrementando el riesgo de accidentes, pérdida de memoria y enfermedades cardiovasculares o neurodegenerativas.
Los fármacos no son la solución definitiva
Respecto al uso de psicofármacos (como benzodiacepinas e hipnóticos), el psiquiatra aclaró que deben usarse como una herramienta temporal y bajo estricto control médico, pero nunca como una solución indefinida:
"Las pastillas deben ser planificadas por un tiempo determinado para regular el ciclo de sueño y vigilia. El uso crónico y el abuso de fármacos termina desestructurando el ciclo natural del sueño. Además, siempre hay que tratar el problema de base, que suele ser la ansiedad, la angustia o los temores".
Recomendaciones para recuperar un descanso reparador
El especialista enfatizó que la clave reside en recuperar la "higiene del sueño" y adoptar rutinas que preparen al cuerpo y a la mente para el descanso:
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Desconectarse de las pantallas: Reducir drásticamente la exposición a dispositivos electrónicos al acercarse la noche.
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Actividad física temprana: Realizar deporte o caminatas (idealmente al sol) preferentemente antes de las 17:00 hs y evitar el ejercicio intenso cerca de la hora de dormir.
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Evitar estimulantes: Descontinuar el consumo de café, té o bebidas energizantes después de las 16:00 hs.
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Cenar liviano y temprano: Ajustar las comidas a los ciclos de luz y oscuridad para no sobrecargar el sistema digestivo durante la noche.
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Espacios de palabra y socialización: Fomentar el diálogo con familiares o amigos y el desarrollo de actividades culturales o artísticas como vía de catarsis durante el día, evitando llevar las preocupaciones a la cama.
El Dr. Calzolari concluyó llamando a tomar conciencia a nivel individual y social sobre la necesidad de desacelerar y construir entornos más previsibles y saludables para proteger la salud mental de adultos, jóvenes y niños.
FUENTE: www.fmmedialuna.com.ar
