CULTURA
5 de octubre de 2026
JOVEN ESCRITORA CON RAÍCES EN MONTE MAÍZ
RECIBIÓ PREMIO INTERNACIONAL POR UN CUENTO CON ALTO COMPROMISO SOCIAL
Según se desprende de un artículo publicado por el diario LaVoz.com.ar, la joven escritora de 17 años Albertina Biga fue distinguida como ganadora del 18° Certamen Literario "De Ana Frank a nuestros días", organizado por el Centro Ana Frank Argentina para América Latina. Por su obra, la estudiante también recibió el premio «Mario Borguese», otorgado por la Sociedad Dante Alighieri.
Albertina mantiene un lazo muy directo con la localidad de Monte Maíz, ya que es hija de los montemaicinos Andrés Biga y Bettina Aranda. Aunque nació en la ciudad de Córdoba y cursa su último año de nivel secundario en la Escuela Dante Alighieri, su entorno familiar del interior cordobés y la lectura cotidiana fueron fundamentales para despertar desde pequeña su pasión por las letras. A los 11 años ya había publicado de manera artesanal su primer libro de relatos infantiles (El Unicornio Molesto) y en 2024 obtuvo el primer premio de cuento en un concurso de la Biblioteca Popular "El Manantial" de Cura Brochero.
Una obra centrada en el valor y la huella de las palabras
La ceremonia de premiación tuvo lugar el pasado 18 de septiembre en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en un encuentro que reunió a participantes, docentes y referentes institucionales de todo el país.
El relato con el que compitió se titula Correcciones. La trama sigue a Emilia, una adolescente que comienza a trabajar en un archivo histórico y descubre carpetas donde se cruzan testimonios y documentos sobre la persecución durante el Holocausto y la última dictadura cívico-militar argentina. A medida que revisa las páginas, observa cómo los textos originales sufrieron modificaciones, traducciones y "correcciones" a lo largo del tiempo, cambiando sustancialmente su sentido profundo. Por ejemplo, nota cómo el término «desaparecida» resulta modificado por «ausente», una variación mínima en apariencia pero decisiva en la construcción de la memoria.
En palabras de la propia autora compartidas por LaVoz.com.ar, el texto busca reflexionar sobre qué hace nuestra generación con los relatos históricos que no vivió de manera directa pero que recibe a través de testimonios y archivos. «Escribir me hizo entender que las palabras nunca son totalmente inocentes y que las decisiones sobre el lenguaje impactan en la manera en que entendemos la historia», enfatizó la joven.
El presente y el futuro de una joven promesa
Además de continuar con la producción de nuevos textos y proyectar futuras publicaciones, Albertina colabora con artículos de opinión en el programa Clásica y Universitaria (FM 102.3).
Para la autora, el reconocimiento otorgado por el Centro Ana Frank trasciende lo personal: «Significó que algo que nació en un espacio muy íntimo pudiera salir a encontrarse con otros. Una historia no desaparece solo cuando deja de existir un documento, sino cuando dejamos de leerla. En definitiva, algunas voces solo sobreviven cuando alguien decide juntarlas».