GENTE
28 de julio de 2019
LOS TITOS CUMPLEN 72 AÑOS DE CASADOS
Tito Hernández - Tita Chialvo
SE TRATA DE DOMINGA "TITA" CHIALVO Y ROBERTO "TITO" HERNÁNDEZ. TODA UNA VIDA JUNTOS
Dominga MarÃa “La Tita†Chialvo (90) y Roberto Alfredo “Tito†Hernández (95) están a punto de cumplir 72 años de casados. El 31 de julio de 1947 se casaron por Civil y fue Don José Laudi, encargado del Registro Civil, quien ofició de Juez para el enlace.
Tuvieron una ceremonia emotiva y luego una reunión simple y familiar a la que asistieron los más allegados. De Luna de Miel se fueron a Rosario y luego disfrutaron de su matrimonio como lo hacen aún hoy. Son gente de trabajo, de mucho trabajo y de toda la vida. A tal punto que Tito todavÃa repara artefactos y herramientas de trabajo aunque ahora lo hace solo por hobby.
Tita dijo que no se casaron por Iglesia porque su marido no es creyente; ella se rÃe porque dice que en ocasiones ha encomendado a sus nietos a la Virgen. Y él afirma todo el tiempo su condición de no creyente.
“Los Titosâ€, asà conocidos por todos ya que ambos comparten el mismo apodo (Tito y Tita) se conocieron cuando eran muy jóvenes. Fue en un baile en la cancha de Lambert. En lo que actualmente es la cancha cubierta de Básquet. Allà habÃa una pista (el viejo playón) donde se realizaban los bailes.
Tito se fue al Servicio Militar, a San Luis, y luego de un paso por Mendoza, ya que se golpeó una rodilla y debió ser trasladado hacia esa ciudad, al Hospital Regional, retornó a Monte MaÃz y se casó con Tita. Ambos recuerdan que volvió Gordo y pelado. Pesaba 90 kilos cuando volvió del Servicio y le cortaron el pelo un dÃa antes de recibir la Baja temporaria.
Tita expresó al respecto: “Yo me casé muy joven; todavÃa no tenÃa 18 años. Lo conocà a mi marido cuando tenÃa 15 añosâ€. Cuando Tito volvió del Servicio Militar ella estaba en un campo de sus tÃos en Colonia Bismarck. Y mientras Tito estuvo en la conscripción su Padre vendió el criadero de chanchos que tenÃa en Monte MaÃz y habÃa comprado un campo al lado del de los tÃos de Tita. Fue asà que se volvieron a encontrar.
Dijo Tito al respecto: “Yo ni sabÃa que mi familia estaba ahÃ. Me enteré cuando llegué. Y ahà nos pusimos de novio en serio y después nos casamos. La verdad que la tuvimos que luchar toda la vida. Hoy yo veo que la gente se queja. Y yo le digo a todos; ¿para qué se quejan? Hoy estamos en la gloria. Y no estoy hablando de polÃtica sino de condiciones de vida. Ya tenÃamos dos hijos nosotros, creo que el más grande tenÃa 14 años, cuando pude comprarme una radito (radio pequeña) de cuatro pilas. Ahora tenemos cuatro televisoresâ€, dijo sonriendo.
En tanto Tita reafirma los dichos de su esposo: “Siempre trabajamos hombro a hombro. Yo siempre al lado de mi marido. Le he ayudado en todoâ€. Y Tito inmediatamente lo reconoce: “Me ha ayudado en todo. Ha cortado maÃz y ha hecho de todo. Y yo igual. No hay trabajo que yo no sepa hacerâ€, describió.
Tita contó que cuando tenÃa diez años fueron desalojados de un campo en el cual trabajaba su familia y se fueron a vivir a Mataco (Colonia Barge). Allà recién comenzó a ir a la escuela; hizo Primer Inferior y Superior (1° y 2° Grado respectivamente de aquellos años). Eran 6 hermanos. Todos los dÃas su Padre y sus dos hermanos más grandes salÃan con el arado tirado por seis caballos y se iban a trabajar al campo mientras su Madre, ella y sus hermanos más chicos se quedaban en la casa: “Pero toda mi vida trabajé. Mi hermano más chico era bebé cuando yo tenÃa 8 años y mi mamá me ponÃa una silla alta para que yo llegara para lavar los pañales de mi hermano. Y no me arrepiento porque yo siempre fui asà y quise mucho a mi familia. Y fui muy feliz en mi infancia, en mi adolescencia y siempre. Fuimos siempre muy unidos con mis hermanos. No habÃa televisión, no habÃa radio y no habÃa nada. Entonces en la mesa siempre charlábamos. Nos cargábamos y nos reÃamos. Era una mesa hermosaâ€, recordó Tita. Agregó que era una familia muy linda y que su madre siempre fue muy laburadora: “Ella nunca compraba nada porque en mi casa siempre habÃa todo; producto del trabajo de mis padres. HabÃa verduras, huevos, frutas, gallinas; de todo habÃaâ€.
El “cafizo†Hernández, como lo llamaban a Tito –por su buen vestir- tenÃa dos hermanos. Siempre trabajaron también pero Tita dijo que ellos lograron hacer algo cuando se separaron de la sociedad y se fueron a vivir solos: “Cuando uno se casa hay que ir a vivir solos. Lo peor que se puede hacer es vivir con la familiaâ€, expresó.
Pese a todo; ambos dijeron que siempre fueron muy compañeros y que trabajaron muy duro para lograr lo que hoy tienen. Para mantenerse tantos años juntos, ambos coinciden en que el respeto, del uno por el otro, es lo esencial: “El matrimonio es lindo; no es feo. Siempre y cuando ambos tiren parejos. Porque el matrimonio es una sociedadâ€, concluyó Tito.
Hoy continúan viviendo en Monte MaÃz. Tienen dos hijos, Mirta Y Oscar; 6 nietas y dos nietos; 11 Bisnietos y una Tataranieta. Una de las nietas y un bisnieto viven en Alemania junto a su familia. El próximo martes cumplirán 72 años de casados. Algo poco común con los tiempos que corren.
