Viernes 9 de Enero de 2026

Hoy es Viernes 9 de Enero de 2026 y son las 13:56 - ROBO EN FLAGRANCIA EN LA LAGUNA / PRONÓSTICO EXTENDIDO PARA LOS PRÓXIMOS SIETE DÍAS / CANALS: ROBO Y RECUPERO DE UNA MOTO / OPERATIVO SATURACIÓN EN LABORDE / 11 DE ENERO: COMIENZA EL FESTIVAL NACIONAL DEL MALAMBO / LOS CONTROLES DE TRÁNSITO CADA VEZ MÁS SEVEROS / PAICOR: EN VERANO SE ENTREGAN LOS MÓDULOS ALIMENTARIOS / CAMBIO DE PARADIGMA EN EL TRATAMIENTO RESIDUOS / ALERTA POR TOEMENTAS PARA NUESTRA REGIÓN / LLEGA UN COORDINADOR DE DIVISIONES INFERIORES A LAMBERT / PROYECTO PARA UN CAMINO DE TRÁNSITO PESADO / ALERTA METEOROLÓGICO PARA ESTE JUEVES / PLAN DE LUCHA CONTRA EL AJUSTE PREVISIONAL / CHOQUE POR ALCANCE EN RUTA 11 / DESTROZOS EN EL KIOSCO: DOS MENORES IDENTIFICADOS / ARGENTINO JUEGA EL 4 DE FEBRERO CON PLATENSE / PLUVIÓMETRO REGIONAL: 6 DE ENERO DE 2026 / COLONIA BARGE: ENTREGA DE VIVIENDA DE PROGRAMA PROVINCIAL / CAMILO ALDAO: CONMOCIÓN POR LA MUERTE DE UN BEBÉ / VANDALISMO Y ROBO DE PELUCHES EN KIOSCO PICHU /

23.3°

Monte Maíz

CULTURA

24 de septiembre de 2025

APORTE A LA MARATÓN DE LA LECTURA 2025

"EL CORAZÓN DE LA FIESTA" CUENTO BREVE

El polvo del camino cosquilleaba los pies descalzos de Mateo mientras corría hacia la plaza. Era el día grande, el día de Nuestra Señora de la Merced, la virgen patrona de su pueblo, Monte Maíz.

El aire olía a buñuelos recién hechos y a la promesa de la banda municipal afinando sus instrumentos.

Mateo, con sus ocho años y una curiosidad insaciable, amaba las fiestas patronales más que a los caramelos. No eran solo los juegos, los bailes y la comida deliciosa; era la sensación de pertenencia, de ser parte de algo grande y hermoso que unía a todos los vecinos.

Desde temprano, había ayudado a su abuela a adornar la puerta de su casa con guirnaldas de papel de colores. Luego, se había escapado para ver cómo montaban el escenario en la plaza, observando con fascinación a los hombres fuertes levantar las pesadas tablas y conectar los cables brillantes.

Al caer la tarde, la plaza se llenó de gente. Las risas resonaban, los niños corrían entre las piernas de los adultos y la música de la banda inundaba el ambiente.

Mateo, agarrado de la mano de su madre, observaba todo con los ojos brillantes.

Cuando llegó el momento de la procesión, Mateo sintió un nudo en la garganta.

La imagen de la virgen de la Merced, adornada con flores y luces, recorría las calles del pueblo, seguida por una multitud silenciosa y respetuosa.

Mateo cerró los ojos y pidió un deseo: que las fiestas patronales nunca terminaran.

Al finalizar la procesión, los fuegos artificiales iluminaron el cielo nocturno.

Mateo, con la boca abierta y el corazón lleno de alegría, abrazó a su madre.

En ese momento, comprendió que la verdadera magia de las fiestas patronales no estaba en los juegos ni en los bailes, sino en el amor y la unión que compartían todos los habitantes de su pueblo

 

MIRA



COMPARTIR:

Comentarios