LOCALES
10 de febrero de 2026
VECINA RECLAMA POR LA ESCASA PRESIÓN DE AGUA

HACE MÁS DE UN MES QUE PADECE ESTA DIFICULTAD
Dora Arias, residente de calle Misiones al 2100, relató las dificultades que atraviesa junto a su familia y las personas mayores que tiene a su cuidado.
“Tenemos que levantarnos a la madrugada para juntar agüita”, expresó en una entrevista radial.
En diálogo con MIRA FM 106.3, Dora Arias, vecina del Barrio Monterrey de Monte Maíz, dio visibilidad a una problemática que afecta su calidad de vida desde hace más de 30 días: la extrema falta de presión en la red de agua potable que impide que el suministro llegue al tanque de su vivienda.
Una rutina marcada por la escasez
Arias describió un panorama crítico en su domicilio de calle Misiones al 2175. Según su testimonio, la presión es tan baja que resulta imposible el uso de electrodomésticos básicos y el aseo personal convencional.
"En mi baño hay cinco baldes de 20 litros. A la madrugada nos tenemos que levantar a juntar agüita para bañarnos", explicó Dora, detallando que deben recurrir a botellas y recipientes para poder cocinar y realizar las tareas del hogar.
La situación se vuelve aún más compleja debido a que la vecina tiene a su cuidado a dos personas de edad avanzada. "Tengo dos personas grandes que cuido y tengo que estar calentando agua, bañándolos con una jarrita. No es lo mismo que en una ducha", lamentó.
Falta de respuestas oficiales
A pesar de haber realizado los reclamos correspondientes hace más de un mes, la vecina asegura no haber recibido una solución técnica. Según relató, la respuesta obtenida al ir a pagar el servicio fue que el sistema estaba "normalizado" y que debía contratar a un plomero particular.
Sin embargo, Arias descartó un problema interno de cañerías: "Mi marido se sube, revisa y está todo bien. El tanque es nuevo, todo es nuevo". El problema, sostiene, radica en que el agua simplemente no tiene la fuerza necesaria para subir los pocos metros hasta el tanque de reserva.
El "ingenio" ante la crisis
Para poder lavar la ropa, la familia debe esperar a altas horas de la noche, momento en que el consumo general en el pueblo baja y permite recolectar algo de caudal. "Si no hay agua para bañarnos a la noche, tenemos que guardar un poquito para cocinar o lavarnos la cara. El lavarropas no lo puedo usar", concluyó.
Mientras la boleta del servicio llega sin descuentos por la falta del servicio, los vecinos de este sector de Monte Maíz esperan una respuesta técnica que les devuelva un servicio esencial, especialmente en jornadas de altas temperaturas.
