INTERÉS GENERAL
1 de julio de 2026
MONTE MAÍZ DESDE EL PASO DEL FERROCARRIL
ASÍ COMENZÓ LA HISTORIA DE NUESTRO PUEBLO. ENTREVISTA CON LA PROFESORA SUSANA REGGIORI
En el marco del 124° aniversario de Monte Maíz, el aire de MIRA FM 106.3 se vistió de nostalgia y memoria con la visita de la Profesora Susana Reggiori, integrante del Centro de Estudios Históricos local. En una emotiva entrevista, la Profesora repasó los hitos que marcaron el nacimiento de la localidad, derribando mitos y rescatando el valor del patrimonio que aún sobrevive.
A diferencia de otras localidades de la región, Reggiori aclaró un dato fundamental: Monte Maíz no cuenta con un acta fundacional ni con un fundador definido. En su lugar, la fecha de celebración se establece a partir de dos registros clave. Por un lado, el testimonio oral de Juan Perezín —conductor de la locomotora que arribó al lugar—, quien recordaba haber llegado un 1 de julio de 1902. Por el otro, la aprobación legal de los planos del pueblo por parte del entonces gobernador de Córdoba, José Manuel Álvarez, fechada ese mismo día.
El ferrocarril y el enigma de los nombres
La profesora explicó que el surgimiento del pueblo está indisolublemente ligado al paso del tren. En el año 1900, la empresa Central Argentino comenzó a adquirir tierras para el tendido de las vías. En ese proceso, compró dos parcelas que pertenecían a sendas estancias: "Monte del Maíz" y "Monterrey".
"A la estación ferroviaria le tenían que colocar un nombre. Podrían haber elegido Monterrey perfectamente, pero el Central Argentino optó por Monte Maíz", señaló Reggiori.
Un dato curioso aportado por la historiadora revela la particular distribución del entramado urbano: el frente de la estación y de las viviendas originales miraba hacia el actual barrio Monterrey. Sin embargo, el pueblo terminó expandiéndose hacia el norte, es decir, "hacia el patio" de la estación ferroviaria. Según los especialistas, este fenómeno ocurrió porque el sector de Monte Maíz disponía de terrenos y quintas aptas para la venta, algo de lo que Monterrey carecía en gran extensión.
El origen del nombre: mitos de agrimensores
Al ser consultada sobre el por qué del nombre "Monte Maíz", la docente relató que la explicación quedó documentada en los registros de Catastro. Para poder comercializar las tierras (que en ese entonces se identificaban simplemente como "Suertes" de unas 10.000 hectáreas cada una), el gobernador Justiniano Posse ordenó realizar un relevamiento descriptivo.
Los agrimensores enviados a la zona acamparon en un monte y, al explorar el terreno, constataron la presencia de maíz sembrado en el lugar. Debido a este hallazgo, bautizaron a la "Suerte número 31" como el "Monte del Maíz". Cabe destacar que dicho monte original todavía existe y se conserva intacto en la estancia La Bélgica, al norte de la localidad.
Los primeros pobladores: de pioneros ingleses a construcciones históricas
La historia de las tierras estuvo marcada por sucesivos dueños de renombre, desde los hermanos Talbot (pioneros ingleses que llegaron a la región siendo muy jóvenes y construyeron viviendas con grandes fosos para protegerse de los malones aborígenes) hasta los Arévalo, los Ricker y, finalmente, Reath, quien vendió los terrenos al ferrocarril.
Aunque las edificaciones más antiguas del plano urbano (como los primeros hoteles, sanatorios y almacenes de ramos generales) se asentaron originalmente en el actual barrio Monterrey, la profesora enfatizó que el único patrimonio arquitectónico que se conserva intacto de aquel fundacional año 1902 es la estación de tren, donde hoy funciona el Museo Regional. "Hay que resguardarla totalmente", remarcó con preocupación.
Doble festejo y el desafío de la tecnología
La celebración por el aniversario del pueblo coincide además con el cumpleaños del Museo Regional "Nélida Chiarlo", fundado un 1° de julio de 1995. Para conmemorar la doble fecha, se anunció la realización de un acto oficial en el Salón de Cultura, donde se entregarán reconocimientos a los vecinos que aportaron sus testimonios orales para el ciclo de videos históricos de la institución.
Finalmente, Reggiori reflexionó sobre el valor del testimonio oral y el archivo, compartiendo un temor respecto a la vertiginosa evolución tecnológica:
"A veces me da miedo la tecnología, porque avanza tanto que las cosas se van perdiendo. Es carísimo transformar los viejos videocasetes a los formatos nuevos y se corre el riesgo de perder la memoria. Por eso yo sigo con el libro, lo escrito y lo gráfico; me parece que eso se pierde menos y nunca va a pasar de moda", concluyó.
Los videos con la historia viva de Monte Maíz ya se encuentran disponibles en la plataforma YouTube, bajo el título "Puertas abiertas a la historia".
