REGIONALES
14 de julio de 2026
COMERCIANTE DE JUSTINIANO POSSE RECLAMA SEGURIDAD
LO HIZO A TRAVÉS DE UN VIDEO EN REDES SOCIALES
La tranquilidad que solía caracterizar a Justiniano Posse, localidad de unos 10.000 habitantes del Departamento Unión, parece haber quedado en el pasado. En las últimas horas, el reclamo de una vecina visibilizó el malestar generalizado de una comunidad que se siente desprotegida ante un incremento notable de los robos, hurtos y el avance del narcotráfico.
"Estamos indignados", expresó la mujer en un video difundido a través de las redes sociales. "Es un pueblo donde nos conocemos todos, donde todos saben qué hace el otro. Sin embargo, la corrupción, la drogadicción y los robos aumentan día a día sin recibir respuestas".
Un problema ligado a las adicciones
Para la denunciante, el origen de los delitos que golpean a los comerciantes y familias de la zona no es la necesidad económica, sino el consumo problemático de sustancias. "Las personas que entran a robar no lo hacen por necesidad, sino por vicios, ya sea por alcohol o adicción a las drogas. Estos chicos se están arruinando la vida y, de paso, se la arruinan a sus familias y a los vecinos que trabajan", alertó.
Uno de los puntos más críticos de su testimonio apunta a la ineficacia de los operativos de seguridad. Según relató, cuando intervienen fuerzas como la Policía Federal o la Policía de la Provincia, los resultados suelen ser nulos, lo que despierta sospechas en la población: "Todos sabemos quién vende y quién consume, pero cuando llegan acá, no se encuentra nada. No me queda otra que pensar que alguien avisa. Entran por una puerta, ponen plata y salen por la otra".
El reclamo a la Justicia y al poder político
Frente a esta situación, que asegura viene empeorando desde hace dos años, la vecina dirigió un pedido concreto tanto al intendente de la localidad como a la Fiscalía y los jueces de la ciudad vecina de Bell Ville: "Les pido, por favor, que empiecen a actuar como corresponde. Nos sentimos inseguros".
Asimismo, cuestionó el orden de prioridades de la gestión pública local al señalar que las obras de infraestructura no son suficientes si no se garantiza la tranquilidad básica. "No nos hace falta solamente un puente con pasarela para cruzar la ruta, estamos pidiendo seguridad. Es imposible acostarse a dormir pensando si te van a entrar a robar, o que un laburante deje su comercio con ese miedo".
Finalmente, el reclamo cerró con una exigencia de mayor transparencia en la identidad de quienes delinquen: "Que los delincuentes no estén sueltos, que cumplan sus condenas y que se den a conocer sus nombres para que nos podamos cuidar entre todos. Es una vergüenza lo que está pasando en un pueblo tan chico".
