CLIMA
27 de agosto de 2026
LA REGIÓN DEBE ESTAR ALERTA POR EL FENÓMENO DEL NIÑO
LAS LLUVIAS ESTÁN PREVISTAS A PARTIR DEL MES DE OCTUBRE Y SERÍAN MÁS ABUNDANTES QUE LO HABITUAL
En diálogo con MIRA FM 106.3, la especialista en meteorología, docente de la Universidad Nacional de Rosario e investigadora del INTA, Ing. Agr. María José Dickie, analizó la evolución de la fase El Niño y su inminente impacto en la región del sudeste cordobés y zonas aledañas.
La profesional explicó que el calentamiento del Océano Pacífico ecuatorial se está dando a un ritmo sumamente acelerado, alcanzando temperaturas de hasta tres grados por encima de los valores normales. "No hay registros históricos de estos valores", señaló Dickie, remarcando que esta alteración en los patrones de circulación atmosférica a nivel planetario genera una señal muy fuerte de incremento de precipitaciones para nuestra zona durante el semestre cálido.
Proyecciones y efectos en la región
Según la especialista, los modelos prevén que la fase El Niño se consolide plenamente a partir de octubre y se mantenga con altos niveles de probabilidad hasta el final del verano e inicio del otoño.
Entre las principales claves expresadas por la Ing. Dickie para el sector productivo y urbano, destacan:
- Inconvenientes en el suelo y siembra: En localidades donde los acumulados anuales ya han alcanzado proporciones elevadas (con un 75% o más de la media anual cubierta), cualquier precipitación extra generará anegamientos temporales y riesgos de compactación del suelo en tareas de siembra.
- Fenómenos de gran heterogeneidad: Se espera un patrón de tormentas muy localizadas e intensas, donde puedan caer grandes milimetrajes (como 150 mm en una localidad) mientras que a pocos kilómetros los registros sean mínimos.
- Preparación de la infraestructura: Dickie remarcó la importancia de que municipios y cuerpos de bomberos estén prevenidos ante el riesgo de excesos hídricos y lluvias intensas en breves lapsos de tiempo.
Finalmente, la meteoróloga recomendó no caer en desinformación ni alarmismos innecesarios, sino mantenerse atentos a los alertas de las fuentes oficiales, como el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y el INTA, para adoptar una postura preventiva de cara al próximo verano.
