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SALUD

12 de octubre de 2017

LA PRIMERA IMPRESORA 3D DE MEDICAMENTOS ESTÁ EN LA UNC

ES LA PRIMERA EN ARGENTINA Y FUNCIONA EN LA FACULTAD DE CIENCIAS QUÍMICAS DE LA UNC. EN EL EQUIPO DE TRABAJO DE LA UNIVERSIDAD ESTÁ EL JOVEN NAHUEL CAMACHO DE MONTE MAÍZ

El Joven Nahuel Camacho es oriundo de nuestra localidad, hijo de la Sra. Mercedes Rodríguez y se encuentra dentro del equipo de trabajo de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Nacional de Córdoba. La Impresora 3D de medicamentos Permite producir pastillas o cápsulas, combinando distintos materiales a partir de diseños creados en la computadora. La variedad de formas geométricas que puede producir posibilita controlar el momento y lugar exacto en el cual el fármaco se libera en el organismo. Promete ser de gran utilidad en el ámbito de la medicina personalizada, fabricando remedios “a la medida” de cada paciente. A continuación transcribimos el artículo de “UNCIENCIA” del 24 de agosto del corriente año. La publicación corresponde a la “Agencia Universitaria de Comunicación de la Ciencia el Arte y la Tecnología” y fue escrito por Candela Ahumada de la Redacción “Unciencia” Prosecretaría de Comunicación Institucional:

 

El uso y desarrollo de esa tecnología llegó al Departamento de Ciencias Farmacéuticas de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Nacional de Córdoba. Allí está instalada una impresora que permite producir fármacos en tres dimensiones, es decir, de forma y aspecto real (objeto físico y tangible), que previamente son diseñados digitalmente en una computadora.

El aparato es altamente innovador desde el punto de vista tecnológico, ya que se pueden diseñar formas y combinar materiales libremente, imprimir en tiempo real, y comprobar el efecto de la droga en el medio.

“La geometría de un medicamento y el modo en que son combinados (estratificados) sus materiales son dos factores que influyen directamente en la liberación del principio activo”, explica Santiago Palma, doctor en Ciencias Químicas e integrante del grupo de científicos de la UNC que lleva a delante el proyecto. De esta manera, por ejemplo, es posible controlar el lugar preciso y el momento exacto en el que deseamos que el fármaco comience a liberarse en el organismo.

Para imprimir, se utilizan dos materiales biocompatibles (lípidos o grasas y polímeros hidrosolubles), de uso extendido en la industria farmacéutica. En el material “se mezcla” el principio activo (fármaco), responsable del efecto terapéutico, que luego queda “retenido” dentro del medicamento impreso.

Tradicionalmente, los medicamentos se obtienen mediante la fusión de los materiales y su posterior solidificación. Se trata de una técnica muy utilizada para la producción de diversas formas farmacéuticas (como, por ejemplo, supositorios), pero que presenta la desventaja de requerir de un molde, lo que limita la producción a una sola forma predeterminada. En cambio, la impresión 3D, al no usar molde, permite obtener cualquier forma deseada. “Experimentamos con algunos activos y realizamos diversas pruebas de liberación con excelentes resultados”, señala Palma, y precisa que, actualmente, el proyecto se encuentra en etapa de realización de ensayos.

La impresora 3D fue diseñada y fabricada por una pyme nacional (Life Soluciones Integrales), a solicitud de un grupo de investigadores de la UNC especializados en el campo de la innovación farmacéutica. Funciona con dos programas informáticos específicos, que también fueron creados por la empresa.

Hasta el momento, los científicos consiguieron imprimir medicamentos en volumen con materiales compatibles y procesos comúnmente utilizados en la industria farmacéutica, lo cual –aseguran– representa un “verdadero salto tecnológico”. El desafío ahora es incrementar la velocidad de producción.

Medicamentos personalizados

Además del aporte en términos de innovación tecnológica, la impresora que funciona en la UNC podría tener gran impacto en el ámbito sanitario, para pacientes que necesitan un ajuste de dosis personalizada según sus necesidades.

“La industria farmacéutica busca la producción masiva, necesita homogeneizar. Le conviene que todos consumamos 500 miligramos de medicamento cada ocho horas, es decir, una dosis y frecuencia fijas. Pero la realidad es que no todos necesitamos la misma dosis, y muchas veces estamos infra o sobremedicados”, asegura Palma.

Actualmente, la producción personalizada de medicamentos se resuelve de manera casi “artesanal” en las farmacias u hospitales, donde, bajo prescripción médica, se ajusta la dosis de los fármacos convencionales a la requerida para el paciente, adaptándola en cápsulas comunes (por ejemplo, en el caso de las enfermedades poco frecuentes y en pediatría). En ese sentido, la impresión 3D podría resultar una herramienta útil para producir, en tiempo real, medicamentos a la medida de cada paciente.

El actual proyecto en el que trabajan los investigadores de la UNC aporta a un área clave de desarrollo científico-tecnológico nacional. En efecto, la impresión 3D forma parte de las llamadas tecnologías emergentes y es considerada como tema estratégico en el marco del Plan Argentina Innovadora 2020, dependiente del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, que establece los lineamientos para los próximos años en el país en materia de ciencia, tecnología e innovación.

lmpresora 3D: ventajas

Permite combinar formas y la estratificación de los materiales, controlando así el momento y el lugar de liberación del fármaco.

Las dosis de los medicamentos se pueden adecuar a las necesidades de cada paciente.

Utiliza una técnica de uso extendido en la industria farmacéutica (fusión y solidificación), pero con la ventaja de no requerir de un molde que limite la producción a una única forma.

Emplea dos materiales no tóxicos. Lípido o grasa (Gelucire), que se degrada lentamente, y polímero o material plástico (Poloxamer), de administración segura en humanos y de rápida liberación en medios acuosos (hidrofílico).
 

Marco institucional

Instituciones participantes | Departamento de Ciencias Farmacéuticas, dependiente de la Facultad de Ciencias Químicas de la UNC, y Unidad de Tecnología Farmacéutica (Unitefa), dependiente de la Facultad de Ciencias Químicas de la UNC y el Conicet.

Integrantes del equipo | Santiago Palma, Juan Pablo Real, Alejandro Paredes, Nahuel Camacho, Marina Ardusso y Daniel Alemandi (doctores en Ciencias Químicas). Departamento de Ciencias Farmacéuticas de la Facultad de Ciencias Químicas de la UNC.

Financiamiento | El proyecto cuenta con subsidios de la Secretaría de Ciencia y Tecnología (Secyt - UNC), el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), y la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica.



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